viernes, 5 de junio de 2009

Momento


Una serie de pensamientos, corrientes, deseos y mas que nada utilidades del bosquejo fue lo que predomino este semestre en el que deseaba adquirir alguna técnica al mejorar mi dibujo.

¿Que fue lo que paso? Más que nada fue la utilidad que le quería dar a mi dibujo. Tal vez sea un poco apresurado darle utilidad a algo que no tiene en si una forma ya compuesta, pero también es necesario ya darle un enfoque, aunque este sea solo la idea o lo que se pretende hacer. El enfoque que comento es acerca de un proyecto que estoy realizando acerca de un cuento para niños, aquí la idea es realizar un dibujo que considere adecuado para dicho libro, admito que me estoy saltando pasos, que seria el de escribir algo para que a ese algo tuviera un aspecto adecuado, como si construyera una casa para perro y decido comprar una araña,.

Esto me llevo a realizar diferentes estilos de dibujo, por poner algunos ejemplos podría comentar: el de trazos rápidos, dibujos con pura línea dura, otros un poco más elaborados, otros más sencillos. También el uso de diferentes técnicas tales como acrílicos, acuarelas, carboncillo, tinta china. Aunado a esto el uso o de plumas, lápices, brochas, puntillas, etc. Unos dibujos me gustaron por su simpleza otros en los que fue lo contrario, en todos los aspectos, por el hecho de sobresaturarlos. Creo en eso de que “echando a perder se aprende” así que no me desagrada en su totalidad pero si en su particularidad.

Volviendo al aspecto de la utilidad o lo que quiero lograr con mi dibujo, seria volver a lo arriba expuesto, contar algunas escenas de ciertos cuentos con una imagen, con el tiempo lograr resumir una historia con un solo dibujo, que un solo dibujo sirva para condensar en el toda una historia, por eso me es necesario practicar varios tipos de dibujos. Esto, claro, sin contar la imaginación que le debe de poner uno a cada cosa que hace.

Espero poder concluir mi proyecto (el del libro de cuentos) antes de acabar mi licenciatura (ja, que raro se escucha eso). Por lo pronto la lluvia de ideas respecto a las historias que contare ha ido también en un espiral en la cual me he detenido en pensar si en verdad es sano que un niño lea esto o aquello, ¿autocensura? Tal vez, pero tengo que recordad que es un libro para niños pero a su vez recordarme que los niños no son tontos y escribir un libro para ellos es un trabajo mucho mas complejo de lo que se cree y mas que nada merecen todo nuestro respeto.

Me queda un año y se que no quedara en el tintero mi idea.

Con el tiempo se vera.

Observando lo que sigue.

1 comentario:

Niña HonwO dijo...

Ahora yo tengo duda de por que no jalaba la planta... se supone que... bueno hasssh ya mejor lo olvidamos, al rato nos vemos por la fack ire a reirme una vez mas (ñ__ñ)

sale pues... UUUUUUUUUUUUP!!!