miércoles, 28 de septiembre de 2011

Como en casa.

Mi hermana Julia me invito a pasar el 15 de septiembre en Guanajuato en compañía de algunos amigos del Festival de Cine donde trabajo cada verano y después de pensarlo (muy poco) decidí ir y pasar un rato agradable.

La verdad le tengo un cariño enorme a esa ciudad, me gusta mucho la forma que tiene, sus casas, sus caminos empinados que son toda una odisea subir cuando uno esta cansado o un poco encandilado por los efectos de algunas refrescantes cervezas.

Recuerdo una anécdota de uno de esos días en que estaba en esa ciudad, yo trataba de llegar a algún sitio y decidí tomar un atajo el cual se baso en mis deducciones del diseño de las calles, subí y subí escaleras y estando arriba decidí bajar por otra calle que me dejaría en la dirección buscada… terminé en el mismo sitio donde empecé!!!

Aun hoy trato de descifrar como pude ir en círculos y no darme cuenta.

La ciudad donde vivo (Querétaro) me gusta mucho, me ha dando tantas satisfacciones profesionales que es imposible no quererla, tanto que no he querido regresar a mi ciudad natal: la Ciudad de México, ciudad que amo y considero algo así como mi  alma mater, ya que ahí viví hasta mis 18 años, la buena edad antes de que las obligaciones y responsabilidades llegaran de otra forma (aunque siendo sincero creo que esas llegaron muchos años antes solo que nunca lo vi así), pero aun con todo esto, si pudiera escoger un lugar en México donde vivir sin duda seria la ciudad de Guanajuato.

Hay sitios donde uno se siente como en casa, que tienen ese algo que te hace quererlos mas y mas, que las sorpresas que ofrece siempre son agradables… por ahora es esta ciudad, pero mañana puede que encuentre otro lugar donde me sienta mucho mas identificado y me entienda a las mil maravillas.
Hay otra anécdota que me gusta mucho y agrupa varias cosas, como la nostalgia, el cariño, la aventura, el logro personal:

En el 2005 fue mi primer año como voluntario en el Festival de Cine, fue la primera vez que salía solo y con autofinanciamiento a otro Estado, después de 8 dias de trabajo, fiestas, nuevas y entrañables amistades (tan es así que los mejores amigos del Festival son los de ese primer año) el ultimo día, un domingo, ya sin ninguna responsabilidad decidimos ir a desayunar a una pequeña cafetería que se encontraba a pocos pasos de nuestro hostal, yo pedí unos Hot Cakes y un café, durante un momento mientras comíamos levante la vista y vi a las nuevas personas que formarían parte de mi vida, lo hermoso de la ciudad con su sol radiante, sonreí y seguí comiendo los mejores Hot Cakes que he probado en mi vida (fruto tal vez de esa ola de felicidad que tuve), fue como si la ciudad me agradeciera mi estancia en ella dándome amigos nuevos y comida suculenta.

Prometí volver.

En fin, les dejo unas imágenes del viaje relámpago que hice ya que regrese al otro día en la tarde ya que las mismas obligaciones no les gusta quedarse esperando y por lo general te alcanzan.












 Como me gustan las pequeñas calles de Guanajuato.





Las gotas de lluvia se pueden ver en estas dos ultimas fotos.










Esta dos ultimas imágenes ya son de regreso en Querétaro.


Saludos. 

4 comentarios:

FerxoLate dijo...

Un blog muy emotivo, me gusta!!

Calexico dijo...

FerxoLate: Muchas gracias!!! que bueno que te guste. Bienvenido y un saludo desde México.

Crissant dijo...

Es todo un regalo estas fotografías.
Me gusta saber todo eso sobre tus días en esa tierra.
Besos.

Calexico dijo...

CRISS: Amo Guanajuato!!! espero que un día puedas conocerlo, es todo un placer caminar por sus calles.

Beso enorme.