miércoles, 28 de diciembre de 2011

Día 5: Valpo y Viña.

AMO, Valparaíso, cuanto encierras,
y cuanto irradias, novia del océano,
hasta más lejos de tu nimbo sordo. 

                            Pablo Neruda

Por fin llego el día de puro gozo poderoso. El domingo en la mañana partimos hacia Valparaíso con la intensión de disfrutar a plenitud del viaje y porque no? darnos un chapuzón en alguna de las playas.

Lo primero que me llamo la atención fue que si, como habían dicho, Valpo (así le dicen de cariño) tiene algunas casa que son muy parecidas a las de Guanajuato capital y curiosamente estas dos ciudades son ciudades hermanas. Vaya que pequeño resulta ser el mundo. 

Llegar a la ciudad fue algo muy curioso ya que fue aquí donde me pude detener a pensar en que en realidad ya no me encontraba en México y que normalmente andamos con tantas cosas en la vida que a veces es bueno a detenerse a ver lo que se ha realizado hasta ese momento de la vida y haciendo un balance creo que me ha ido muy bien, vamos, si hubiera que hacer un justo balance de lo realizado creo que terminaría dando buenas cuentas. 

Muchas veces me comparo con muchas personas que han hecho muchas cosas incluso siendo mucho mas jóvenes que yo, recuerdo que me enseñaban a no compararme, yo no lo creo así, creo que es bueno compararse pero que no llegue nada mas ahí la reflexión, sino que esa comparación con "X" persona sirva como motivo para dar mas en la vida. En fin cosas mías, mejor volvamos al tema en cuestión. (Aunque a la fecha me sigue sorprendiendo, maravillando y abrumando el hecho de que Paul Thomas Anderson tenia menos de 30 años cuando hizo Magnolia!!!!)

Valparaíso tiene un peso importantisimo dentro de la historia de Santiago y aun hoy siguen llegando cruceros  y barcos pesqueros, sin contar que es la Base de la Armada de Chile y bueno mención aparte merece el hecho de que ahí vivió Pablo Neruda. 

Pasamos por un mercado de chácharas (bueno así le decimos en México) y de ahí continuamos hasta un bazar de antigüedades donde había muchas cosas interesantes.Desde discos, libros, lamparas, cámaras, muebles, utensilios de cocina y bueno todo esto rodeado de construcciones muy interesantes por su estilo característico, no se me hacia pensar que vivía en otra época, sobre todo cuando llegamos a la Plaza Sotomayor. 



 En una cuchara me asomo. 


 Cabecitas Moái. 

 Discos (uno de ellos tiene a Kennedy en portada, también cantaba?)


 Marioneta cantante de Victor Jara.

Descubrimos el auge del Chavo del Ocho. He aquí un oleo.  



Despues de caminar y comer algunas sopaipillas (fueron como oasis en el desierto) pasamos hacia la Plaza Sotomayor y de ahí tomamos un pequeño barco que nos enseñara el puerto, los barcos como la Esmeralda y los de la Armada. Así como unas divertidas focas que disfrutaban del sabroso sol y solo levantaban la cabeza al pasar frente a ellas. 



 Ehh!!!




 Me gustaron mucho las calles de Valpo.



Algo que me llamo mucho la atención de la ciudad es que hay una enorme cantidad de cables que hacen imaginar que es una enorme telaraña la que cubre las cabezas de los caminantes. Yo que me gustan mucho esas cosas, por la cantidad tan increíble en que puede estar algo enredado, me di gusto en tomar fotos de cables, cables y más cables. 




 Wow!!!

Después nos vimos con Álvaro y su amigo que nos acompañaron a subir a uno de los Cerros con los ascensores, decidimos subir en el Ascensor Concepción que era uno de los primeros que de hicieron.Ya arriba caminamos y seguimos subiendo por las muchas calles enredadas que también era igual de enrevesadas como las de Guanajauato. Descubrimos los los colores llamativos de las casa las cuales llevan esos colores porque antes, los navegantes llegaban al puerto y se acostaban con algunas chicas de la ciudad pero al no tener dinero les regalaban botes de pintura de los barcos. Me gusto mucho caminar por las calles, sobre todo porque muchas casas tenían muchos detalles, ya sea por el color, el tamaño, sus puertas o las pinturas realizadas en sus fachadas.

Nos detuvimos en una tienda a comprar víveres y conocimos las marraquetas, que es como un pan tradicional que es como los bolillos o teleras de México. 





Antes de subir por el ascensor. Con nuestros amigos chilenos.

 Los ascensores eran pequeños, eso me gusto.


 Las vistas. 






 Mensajes politicos por las reformas educativas. 




 Ciudad peculiarmente pintoresca. 





 Pequeñas puertas.



Una vez que terminamos nuestro viaje en Valpo nos movimos hacia Viña del Mar mientras despedíamos a nuestros amigos que tenían que regresar a Santiago, pero prometimos encontrarnos antes de regresar a nuestro país.

Sobre Viña hay mucho que quedo pendiente ya que al ser domingo muchas de los negocios que había se encontraban cerrados así que nos fuimos caminando hasta la playa donde una señora me acoso mientras quería leerme el futuro o alguna de esas cosas. ¿ Habría encontrado algo extraño en mi mano si es que se la hubiera dado para que la leyera? No se.

La playa seleccionada fue (valgan las coincidencias) "Acapulco" nombre que también recibe una de las principales playas de México y probablemente a una de las que mas he visitado. Una de las cosas mas características del mar de Viña es que el agua es extremadamente fría lo cual fue un golpe seco una vez que te llegaba el mar a los pies, pero bueno no había tiempo que perder pensando en eso así que a disfrutar el (frió) océano. 





 Mis tenis. Eso verde es tinta de serigrafía.



Ya en la noche tomamos el camión de regreso solo para llevarnos la sorpresa que el papa de Caro, Sergio, nos invitaba a su casa donde fuimos recibidos con mucha alegría y amistad hospitalaria que pocas veces experimenta uno en la vida. A su vez que nos alimentaron con un deliciosa carne acompañada de arroz y una buena cerveza. Obviamente no queda mas que agradecer a toda la familia Loncón el excelente trato y por eso nos tomamos una foto todos juntos en el final de ese excelente día. 


 La foto del recuerdo. 


Saludos

2 comentarios:

Robert Geiss dijo...

Wonderful colours of life. Please have a Happy New Year with such beauty.

Miguel RG dijo...

Valpo es hermoso, gran vida nocturna y cultural. Una de mis cosas favoritas son los graffitis y los descensos en bicicleta.
Sabias que sacar los cables del tendido eléctrico que ya no funcionan es tremendamente mas costoso que ponerle nuevos cables encima :) al menos esa es la excusa de las empresas responsables, así que si te toca pasar por Valpo nuevamente, seguro habrá mas acumulación y enredos en los postes.
bonitas fotos, saludos desde Santiago!!